Motzorongo, la industria del ramio mexicano

Motzorongo, la industria del ramio mexicano

Motzorongo, mucho antes de que fuera una próspera región para la caña de azúcar y derivados, fue el lugar donde se desarrolló un experimento con un cultivo no nativo por el que fue reconocida la Hacienda no solo en el México Porfirista sino también en el extranjero, y que incluso el Papa, León XIII, tuvo conocimiento de los hechos.

Casi a finales del siglo XIX, la Hacienda de Motzorongo inicia la siembra de ramio, ya que el Gobierno de la República fomenta este cultivo impulsándolo como materia fibrosa susceptible de superar al henequén. El ramio es una planta con hoja en forma de corazón de cuya corteza se obtiene una fibra textil. Este arbusto, además de alimentar animales, sirve para la construcción de viviendas en la zona rural y la elaboración de tela, hilo, papel, fibras y cartoncillo para la confección de prendas de vestir, artesanías, etc.

La historia involucra el surgimiento de un Consejo y una nueva compañía que prometía, tras múltiples ensayos, una nueva fuente de riqueza nacional, donde la Hacienda de Motzorongo presumía poseer el mejor ramio de todo el país, y que luego de una serie de reuniones a las que asistiría el mismo Porfirio Díaz terminarían con la renuncia del General Pacheco como Secretario de Fomento.

Esta es la historia del ramio mexicano de Motzorongo.

 

La Compañía Mexicana, Industrial y Agrícola del Ramio.

En noviembre de 1889 el Gobierno de la República a través de la Secretaría de Fomento formula una iniciativa de Ley sobre la cultura del ramio en México que muy en breve debe presentar el Ejecutivo al Congreso, previa aprobación por la Secretaría de Hacienda. Para tales efectos deberá constituirse un Consejo de Administración para el ambicioso proyecto y presentar el trabajo ante la Asamblea general de accionistas.

Cultivo de ramio en Motzorongo

Cultivo de ramio en Motzorongo

El primer trabajo del Consejo consistió en legalizar la constitución de aquella sociedad, nombrando a los señores socios Lics. Luis Méndez y Demetrio Salazar para que redactasen el proyecto de estatutos, se nombra Secretario y Subsecretario a los señores Francisco Búlnes y Roberto Santa María, y al Sr. Luis G. Lavy como tesorero. El comité para dirigirse al Presidente quedó integrado por los señores Miguel Rul, Lic. Rafael Dondé y Antonio Escandón, se nombró a los Sres. Antonio Basagoiti, Francisco Búlnes y Demetrio Salazar, para que redactasen la exposición que debía acompañar al dictamen. La comisión cumplió con su cometido, y a los pocos días se remitió el trabajo íntegro de los Sres. Dondé, Escandón y Rul, a las Secretarías de Hacienda y de Fomento.

Tras aprobarse el proyecto de cultivo de ramio, el Consejo Administrativo procedió a investigar la preferencia de la planta por el clima y las condiciones de la tierra en México, así como las máquinas para la extracción de la fibra para obtener resultados favorables. El estudio arroja que en la República existe ramio silvestre y algunos plantíos de poca importancia en Puebla, Veracruz, Colima, San Luis y Michoacán.

Desde los primeros días de su instalación, el Consejo comenzó a recibir proposiciones sobre máquinas decortizadoras y procedimientos químicos, para beneficio y extracción de la fibra. El Sr. José Arce presentó una caja con fibras del país, perfectamente limpiadas por un procedimiento americano, basado en la acción simultánea del vapor y la electricidad, de que según el autor, extrae y deja limpias las fibras en poco tiempo, y con un costo insignificante.

El Consejo tomó en consideración esas proposiciones y nombró, por indicación del Sr. Antonio Basagoiti, al Sr. Prieto, inteligente mecánico que debía salir a los Estados Unidos para que estudiase e informase sobre dicho procedimiento. Habiendo leído el Consejo en la prensa de México que había otro procedimiento muy notable en uno de los estados de la Unión Americana, el señor General Pacheco se dirigió al cónsul mexicano en Nueva York, Sr. Juan Navarro, para que informase sobre este procedimiento.

Movidas las piezas, la Compañía Mexicana, Industrial y Agrícola del Ramio se declaraba lista para comenzar con los cultivos.

 

El ramio de la Hacienda de Motzorongo.

El Consejo recibe noticias desde Motzorongo, el General Pacheco ha emprendido el cultivo del ramio en su hacienda y lo desarrolla con notable éxito. Menciona el General que el ramio crece admirablemente, porque las tierras poseen una riqueza natural inigualable y presume de hallarse constantemente humedecidas por la brisa marítima, cargada de vapores. La cultura del ramio en Motzorongo, no solo ha correspondido satisfactoriamente a los deseos del General Pacheco, sino que han producido resultados superiores a los consignados en los diversos libros y escritos extranjeros. El General Pacheco, después de dos excursiones a Motzorongo, ha expuesto al Consejo que el desarrollo de la planta es muy rápido, su cultura fácil y el costo insignificante después de hecho el plantío; que se pueden obtener como mínimo cuatro cortes por año, y que cada hectárea en cultivo, da en cada corte después del primero un rendimiento por lo menos de un millón de tallos. La hacienda de Motzorongo, así, cree poseer la mejor clase de ramio, es decir la Urtica Tenacissima.

Cultivo del ramio

Mientras tanto, en otras partes del país la propagación del ramio por medio de la semilla traída del extranjero no ha dado resultados satisfactorios, el propietario de la Hacienda de Motzorongo ha ofrecido a la Secretaría de Fomento tallos y raíces de la planta, en el concepto de que las personas que lo desearan podían dirigir sus pedidos a la misma Secretaría, expresando la cantidad de tallos que solicitaran, con un costo de dos pesos cincuenta centavos por millar si el envío fuera a otros estados, siendo también de advertir que a aquellas personas que deseaban obtener los tallos sin costo alguno, podían ocurrir a la misma Hacienda de Motzorongo a tomar y empacar los tallos, pues así lo permitía el propietario de la finca.

La Hacienda de Motzorongo extraía mil novecientas treinta y seis toneladas de fibra con un costo de nueve mil quinientos cuarenta y ocho pesos, gracias a la ayuda del Digestor, montado en la hacienda por la Compañía Mexicana Agrícola e Industrial del Ramio por su propio inventor el Sr. Walter Forbes, quien aseguraba que el costo de extracción de una libra de fibra podría ser de tres centavos, costo excelente y que daba millones de pesos a cualquier empresa.

La Hacienda de Motzorongo del General Carlos Pacheco, se volvería famosa en todo el país y el extranjero, gracias a su cultivo de ramio.

 

La renuncia del General Pacheco.

En febrero de 1891, el General Carlos A. Pacheco organiza una serie de reuniones y fiestas en Motzorongo con el objetivo de dar a conocer el resultado obtenido por la Compañía Mexicana Agrícola e Industrial del Ramio en los múltiples ensayos que efectuó respecto al cultivo y sus beneficios, que sería muy pronto una nueva fuente de nuestra riqueza nacional.

Hoja de ramio verde

Hoja de ramio verde

La tarde del día 12 se realizó en la Hacienda Motzorongo la primera junta relativa al negocio del ramio, a cuyas reuniones se le dio el carácter de general y a ellas asistieron no solamente los accionistas de la compañía, sino también todas las personas que formaron parte de la expedición agrícola. La junta fue presidida por el primer magistrado de la República. Durante las reuniones el General Pacheco estuvo elocuente: enumeró a grandes rasgos las dificultades que tuvo que vencer en sus trabajos, y al hablar de la pérdida sufrida porque los gastos han sido al principio, por los repetidos ensayos, mayores que el precio fijado por hectárea en el contrato, expresó que no lamentaba el sacrificio, no solamente porque en el porvenir lo vería compensado con utilidades, sino también por el bien general que al país resultaba con la propagación de tan importante industria. En seguida, con voz clara y sonora, y en una forma concisa y persuasiva, que recordaba a los buenos oradores del parlamento inglés, tomó la palabra el señor Presidente de la República Porfirio Díaz. Con una galantería que honra al Estado de Veracruz, el señor Presidente pidió que para utilizar el contingente que allí presentaba el señor Gobernador Juan de la Luz Enríquez con las personas que lo acompañaban, formaran esas personas parte de las comisiones.

Ramio silvestre

Ramio silvestre en Motzorongo

El señor Presidente prodigó a los hijos del Estado frases de distinción que obligan a la gratitud de los veracruzanos, que tanto lo han querido y respetado; aun siempre estuvieron a su lado en las luchas de la patria y que fueron, son y serán sus más fieles partidarios. Aceptadas con ligera discusión las proposiciones del señor Presidente, se aplazó para la segunda junta la elección de los miembros que debían formar las comisiones. En la segunda junta que tuvo verificativo al siguiente día, quedaron integradas las comisiones. Seis de ellas informaron el día 14 sobre sus investigaciones, y la décima comisión quedó encargada de formar un extracto del trabajo de todas.

Aquellas reuniones terminarían con una famosa partida de cacería en los cerros de Motzorongo, que fue tan sonada que recibió críticas de muchos periódicos nacionales y hasta del mismo Vaticano (de tan fantástico y controvertido acontecimiento hablaremos la próxima publicación).

Sorpresivamente, el día 26 de marzo el General Pacheco, un mes después de aquellas reuniones, presenta su renuncia ante la Secretaría de Fomento, de cuyo despacho fue activo y acertado durante diez años. Los motivos que lo hicieron renunciar fueron principalmente de salud, ya que lamentablemente, fallecería tan solo seis meses después.

 

Fuentes:

Diario “El Siglo Diez y Nueve”, de Ignacio Cumplido, pag.2, Noviembre 19 de 1889.
Diario “El Universal” de O.R. Spíndola y Compañía, Num 56, Tomo III, Noviembre 22 de 1889.
Diario “El Municipio Libre”, pag. 2, Noviembre 26 de 1889.
Diario “La voz de México”, pag. 3, Enero 28 de 1890.
Diario “El Siglo Diez y Nueve”, de Ignacio Cumplido, Año 50, Tomo 98, Número 15,880. Diciembre 29 de 1890.
Diario “El Nacional”, Marzo 6 de 1891.
Diario “El Siglo Diez y Nueve”, de Ignacio Cumplido, Año 50, Tomo 98, Número 15,968. Abril 10 de 1891.
http://hoy.com.do/el-ramio-una-alternativa/
http://elblogdecaprisan.blogspot.com
http://www.unabrevehistoria.com
http://herbarioveracruz1102.blogspot.mx